Productores advierten que la carne de res aporta más del 34% del PIB agropecuario estatal y genera alrededor de 10 mil empleos.
MEXICALI. La producción de carne de res es uno de los motores del campo en Baja California. De acuerdo con productores del sector, esta actividad aporta más del 34% del Producto Interno Bruto agropecuario estatal, con un valor cercano a 12 mil 500 millones de pesos al año.
Integrantes de la Asociación Mexicana de Productores de Carne (AMEG) señalaron, durante un encuentro con medios de comunicación, en un hotel de la localidad, que la industria ganadera en la entidad también genera alrededor de 10 mil empleos directos e indirectos, además de colocar a Baja California como el séptimo productor nacional de carne bovina.
El estado cuenta con un inventario aproximado de 380 mil cabezas de ganado para engorda, y en 2023 la producción superó las 114 mil toneladas de carne, lo que representa cerca del 5% del volumen nacional.
Gran parte de esta actividad se concentra en Mexicali, considerado el principal centro de engorda intensiva en el estado. En el valle operan alrededor de 10 corrales afiliados al modelo nacional, con capacidad instalada de entre 160 mil y 170 mil cabezas, además de tres rastros Tipo Inspección Federal (TIF) y tres rastros municipales.
Según el director general de la AMEG, Enrique López, la industria de la carne bovina representa una derrama económica importante para el estado y su competitividad es clave para el desarrollo regional y el abasto de proteína en el norte del país.
Además de la engorda de ganado, la cadena productiva involucra más de 25 mil hectáreas agrícolas destinadas a producir insumos para la alimentación del ganado, como avena forrajera, maíz amarillo y paja de trigo.
Preocupación por restricciones
En este contexto, organizaciones ganaderas advirtieron que restringir la movilización de ganado proveniente del sur del país hacia Baja California podría afectar la eficiencia productiva y el abasto de becerros para la engorda.
La Asociación Ganadera Local Especializada en Bovinos de Engorda de Mexicali y la AMEG pidieron a autoridades federales y estatales revisar la disposición que condiciona el traslado de ganado a que permanezca cuatro meses en una zona de amortiguamiento antes de ingresar al estado.
Los productores plantean reducir ese periodo a un mes, acompañado de medidas sanitarias más estrictas, como el uso de desparasitantes de mayor potencia, baños de inmersión e infraestructura especializada.
Vicente Torres, secretario de la asociación ganadera local y vicepresidente de sustentabilidad de la AMEG, sostuvo que fortalecer los controles sanitarios no debería implicar frenar la movilización de ganado.
Entre las estrategias que proponen para contener riesgos sanitarios, como el gusano barrenador, se encuentra la liberación de moscas estériles, una técnica utilizada en distintos países para controlar esta plaga.
Impacto en abasto y mercado
Para el presidente de la asociación ganadera local, Carlos Grattiane, la movilidad del ganado es fundamental para mantener el flujo de animales hacia los corrales de engorda y garantizar el abasto de carne.
Advirtió que limitar los traslados podría provocar problemas logísticos, aumento de costos y afectaciones tanto a productores como a consumidores.
Actualmente, entre 60% y 70% de la carne producida en Baja California se consume en el propio estado, mientras que el resto se distribuye en entidades como Sonora y Baja California Sur, además de llegar a mercados internacionales como Japón y Corea del Sur.
Los productores señalaron que mantener la competitividad del sector no solo impacta en la economía regional, sino también en la seguridad alimentaria y en la presencia de México como proveedor de carne en mercados internacionales.




















