Nuestras caras revelan si somos ricos o pobres

Un estudio por sicólogos sociales mostró que la gente puede saber con bastante certeza si alguien es más rico o más pobre que la media sólo viendo una cara neutral sin ninguna expresión. Esto es debido a la visibilidad de las posiciones de músculos que quedan marcados en la cara a través del tiempo como resultado de repetidas experiencias de vida.

Pon cara feliz, tu éxito podría depender de ello, sugiere un estudio por investigadores sicólogos de la Facultad de Artes y Ciencia de la Universidad de Toronto.

Las personas usan estas impresiones con prejuicio, como contratar a personas que lucen más adineradas que las que lucen más pobres, indica el artículo por el Profesor Asociado Nicholas Rule y el candidato a PhD Thora Bjornsdottir en el Diario de Personalidad y Sicología Social.

“Indica que algo tan sutil como las señales en tu cara sobre tu clase social puede perpetuarla”, dice Bjornsdottir. “Esas primeras impresiones pueden volverse un tipo de profecía auto realizada. Va a influenciar tus interacciones, y las oportunidades que tengas”.00

Igualmente interesante, los investigadores encontraron que la habilidad para leer la clase social de una persona sólo aplica a su cara natural y no cuando la gente está sonriendo o expresando emociones.

Su conclusión es que las emociones enmascaran los hábitos de expresión de toda la vida, los cuales con el tiempo se quedan marcados en la cara de una persona incluso desde finales de su adolescencia, tales como felicidad frecuente, que estereotípicamente está asociado con ser pudiente y estar satisfecho.

Utilizando a  una familia con un ingreso medio de alrededor de $75,000 dólares como punto de referencia, los investigadores agruparon a estudiantes voluntarios en grupos con ingresos familiares totales de menos de $60,000 dólares o sobre $100,000 dólares y luego los pusieron a posar para fotografías con caras neutrales libres de expresión.

Luego les pidieron a otro grupo aparte de participantes que vieran las fotografías y, utilizando nada más su instinto, decidieran cuáles eran ricos y cuáles eran pobres. Los participantes pudieron determinar cuáles estudiantes pertenecían a los grupos ricos o pobres con un 53 por ciento de exactitud, un nivel que excede al azar.

Los resultados no fueron afectados por la raza o sexo de la cara, o por qué tanto tiempo se les dio a los participantes para estudiar cada fotografía. Todo esto es consistente con lo que se conoce como comportamiento no verbal.

“Existen neuronas en el cerebro que se especializan en el reconocimiento facial. La cara es la primera cosa que notamos cuando vemos alguien”, dice Rule. “Las gente realmente no tiene idea de qué pistas están utilizando al hacer estos juicios”, dice Bjornsdottir. “Si les preguntas por qué, no lo saben. No tienen conciencia de cómo están haciendo esto”.

El estudio de clases sociales como trasfondo en sicología y comportamiento está obteniendo más reconocimiento, dice Rule. Y con 43 músculos concentrados en un área relativamente pequeña, las pistas faciales son una de las áreas más intrigantes en este campo.

Dice que el siguiente paso podría ser estudiar a grupos de más edad para ver si los patrones de pistas faciales se vuelven más aparentes en la gente con el tiempo.

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