En el primer minuto de mañana lunes 1 de septiembre de 2025 se habrá consumado el sueño del ex presidente Andrés Manuel López Obrador: el control por parte del Poder Ejecutivo de los poderes legislativo y judicial.
La llegada de los nuevos ministros, magistrados y jueces fue el último golpe dado a punta del que es quizá el fraude electoral más grande en las últimas décadas en México.
Pero como dice el dicho: Palo dado ni Dios lo quita.
Es por ello que así terminó el pasado viernes una era del Poder Judicial, tanto Federal como Estatal en Baja California, de los jueces y magistrados de carrera judicial, para dar paso a los magistrados y jueces del bienestar, más conocidos como “los del acordeón”, por aquello de haber obtenido en las urnas el triunfo en base a la lista entregada previamente a los electores con los nombres de por quién votar.
En el caso de Baja California, los agraciados fueron colocados en una planilla común, para tener la ventaja sobre los aspirantes independientes.
De esta manera quedaron como jueces varios de cuestionable capacidad, otros con sospechas de no cumplir con el requisito del promedio requerido, unos más que no saben hacer una promoción para sacar copias, pero que ahora estarán a cargo de decidir sobre la libertad y el patrimonio de los justiciables. En algunos casos, en sus promesas de campaña prometieron enterrar la imparcialidad, objetividad y la presunción de inocencia para dictar todos los fallos en contra de los acusados para “estar del lado de las víctimas”.
Así será desde el primer minuto de mañana 1 de septiembre, un día verdaderamente histórico, donde se sepulta un sistema judicial y se de paso a uno nuevo.
Del anterior sistema salieron personas experimentadas, como el juez Juan Salvador Morones y la magistrada Sonia Mireya Beltran Almada, ambos de una larga carrera judicial, así como otras decenas.
En sus lugares se sentarán los nuevos togados del acordeón, que llegaron gracias a sus conexiones con gente cercana al primer círculo del Poder Ejecutivo, Legislativo y Judicial.
Así es la nueva realidad del “nuevo Poder Judicial”, pero lamentablemente es lo que hay.
Por cierto, en el primer minuto de mañana lunes los 17 (¿nuevos?) integrantes del Tribunal Superior de Justicia del Estado rendirán protesta de su cargo, para luego tener la primera sesión de Pleno donde elegirán al nuevo presidente.
Alejandro Isaac Fregozo Lopez se quiere reelegir como presidente a pesar de llevar ya dos periodos, pero Karina Acosta Duéñez, esposa del Director Jurídico del Estado, Juan Manuel Pon, obtuvo más votos en la elección del 1 de junio y supuestamente le corresponde la presidencia.
Por cierto, quien sabe si como en la Suprema Corte de Justicia de la Nación, en la sala de plenos del TSJE también vayan a echar incienso, colocar amuletos, entregar bastones de mando, sacar las malas vibras o exorcizar, porque los nuevos togados también deben estar a la moda.














