Es necesario, pues, rogar por los prelados y rogar sin interrupción. Porque, a la verdad, aunque vosotros no estéis en el timón, ¿acaso no estáis en la nave? (San Agustín).

El Papa Francisco lo nombró cardenal el 30 de septiembre de 2024. No sólo es el primer Papa originario de Estados Unidos de Norteamérica, sino también religioso de la Orden de San Agustín (1256, Papa Alejandro IV).

El Papa León XIV es sucesor de San Pedro y de León XIII (1878-1903). Los agustinos, como el nuevo Papa electo por los 133 cardenales este 8 de mayo de 2025 (9 de mayo en Italia), son muy queridos desde que San Agustín, un joven retórico (escritor), premio nacional en el Imperio Romano, fue desarmado por las oraciones de su madre, Santa Mónica, y por el exgobernador de Milán, y luego obispo, San Ambrosio de Milán.

En el año 387 fue bautizado en la catedral por el obispo, y después de viajar hacia África acompañando a Mónica, morirá en Roma al ver a su hijo converso.

“No importa dónde sepulten este cuerpo. Porque no hay un lugar en la Tierra donde mi Señor Jesucristo no me pueda resucitar. Lo único que les pido es que no me olviden en el Altar de Dios (Misa)”.

Para ubicarnos en lo que acaba de suceder este 8 de mayo de 2025, en que es elegido Papa un cardenal norteamericano y agustino, es bueno recordar que, en universidades públicas como la UABC, UNAM, UdeG, y en todo el mundo, los pedagogos y literatos deben presentar trabajos o ensayos en torno a obras del obispo de Hipona: La Ciudad de Dios, Confesiones.

Y después de la Biblia, se edita por miles o millones al año La Imitación de Cristo, de Santo Tomás de Kempis, fraile agustino germano-neerlandés (1380–1471), el célebre padre de la Devotio Moderna, libro de cabecera de todos los sumos pontífices desde el siglo XV.

Agustino fue también el reformador Martín Lutero, quien, al fallecer, pidió un sacerdote católico para confesarse. Agustino es el padre de la genética: el monje Gregor Mendel.

En México, los agustinos son los evangelizadores de Guanajuato y Michoacán desde el siglo XVI. Y en el siglo XX, el obispo de Tampico era un sacerdote agustino: Rafael Gallardo García (1926–2021).

OFM significa Orden Franciscana Menor; SJ, Sacerdote Jesuita; OP, Orden de Predicadores o dominicos; y OSA, Orden de San Agustín.

Aquí cerca de nosotros, en Arizona, así fue nombrada la naciente Villa de San Agustín del Tucson, y hoy cuenta con su hermosa Iglesia Catedral de San Agustín.

“Hay pastores que anhelan la honra de este nombre, pero no quieren cumplir los deberes de su estado.” (San Agustín)

Entre la abundancia de libros sobre frases célebres, incluso de dichos mexicanos, en la recopilación del padre Adalberto González A qué Dichosos, se cita que: “No hay sermón sin San Agustín”.

El cardenal Robert Francis Prevost, el primer Papa originario de EE. UU., se doctoró en Roma con su tesis sobre San Agustín.

Y el cardenal Joseph Ratzinger (Benedicto XVI), que nunca quería ser Papa, sino profesor universitario en Múnich, cursó más de dos doctorados en el pensamiento agustiniano.

El Papa número 267 es norteamericano de nacimiento y con nacionalidad peruana. Habla inglés, español e italiano perfectamente. Como misionero agustino, estuvo de obispo en Piura, Perú, por casi quince años. Su doctorado lo obtuvo en 1987, precisamente cuando el Papa Juan Pablo II dedicó Augustinum Hipponensem al XVI centenario del bautismo y conversión de San Agustín en Milán, Italia (año 387).

Célebres en el mundo católico son Santa Rita de Casia (agustina) y Santo Tomás de Villanueva, arzobispo español, así como muchos otros miembros de esta congregación y sus ramas, femeninas y masculinas.

Cuando al Papa Benedicto XVI le cuestionaron qué sentía al heredar del Papa polaco una Iglesia Católica con mil doscientos millones de fieles (hoy anotan mil cuatrocientos), al Papa agustiniano alemán no le llamaron la atención los números, porque sabía que hay católicos solamente de nombre. Por eso compartió al periodista que lo entrevistó para escribir su libro: “Sólo Dios sabe quiénes, estando fuera, están dentro; y quiénes, estando dentro de la Iglesia, en realidad están fuera”.

Sin duda viene otro renacimiento de la Iglesia en el mundo, porque el Espíritu Santo y los cardenales de setenta y un países han sorprendido a la humanidad con el primer Papa norteamericano, peruano y agustino.

Como La Imitación de Cristo, de Kempis, empezarán a reimprimirse sin duda las obras completas de San Agustín, en especial La Ciudad de Dios y Las Confesiones, su autobiografía, repleta de alabanzas a su madre Santa Mónica, patrona de las amas de casa. Un buen regalo este 10 de mayo para nuestras madres. Siempre luchó por él, lo buscó y pidió por Aurelio Agustín. San Ambrosio ciertamente le dijo en Milán: “No es posible que se pierda el hijo de tantas lágrimas”. Hacen falta muchas santas Mónicas.

Facebook Comments

Comentarios

comentarios

GRACIAS A TU DONATIVO PODERMX SIGUE SIRVIENDO A LA COMUNIDAD.