MEXICALI. En una ciudad como la nuestra donde las temperaturas son extremas y los incendios en lotes baldíos con llantas, son la constante, disponer correctamente de neumáticos, se vuelve una urgencia, por el bien de la salud pública. Entrevistamos a Emilio Longoria, coordinador comercial del Centro de Reciclaje Integral de Llantas (CRILL) quien nos explicó que desde 2019, el centro opera en Mexicali y es una solución real para reciclar este material de desecho y disminuir el impacto ambiental.
El coordinador comercial dijo que CRILL se encarga de acopiar e inhabilitar por completo las llantas, mediante un proceso de trituración. Posteriormente el material triturado encuentra su destino final en otros procesos para la producción de cemento, en el vecino estado de Sonora, en la capital de Hermosillo.
De residuo contaminante a combustible para fabricación de cemento
Por medio de alianzas con cementeras, el triturado de llanta se utiliza como combustible en hornos que alcanzan temperaturas muy altas para fabricar cemento y en atención a nuestro cuestionamiento sobre el impacto ambiental, Longoria detalló:
“La llanta no se quema como tal, sino que se funde mediante un proceso térmico. Esto evita la emisión de gases contaminantes y permite que el proceso sea 100% limpio”.
Incluso el alambre de acero que viene dentro de los neumáticos es aprovechado. Este se reintegra al proceso de fabricación del cemento, aumentando la resistencia del producto final que se utiliza en la construcción.
La acumulación de llantas no solo es un riesgo de incendio o foco de contaminación; en Mexicali, influye directamente en la sensación térmica. Según datos compartidos por la Dirección de Protección al Ambiente, se han encontrado tiraderos clandestinos en la ciudad con más de 7 mil llantas acumuladas.
“Las llantas, por sí solas, generan calor. Con la energía solar, al estar acumuladas en gran cantidad, emiten bastante calor hacia el entorno, contribuyendo a las altas temperaturas que sentimos en nuestra ciudad”, señaló Longoria.
Mientras que una llanta puede tardar hasta mil años en degradarse de forma natural, el proceso en CRIL reduce este ciclo a escasas tres semanas o un mes, lo cual evita que el producto termine contaminando el ambiente.
Para finalizar, Emilio Longoria nos invitó a seguir a CRILL en su cuenta oficial de Facebook e hizo un importante aviso a la población en general:
“Si ustedes dicen, oye está muy lejos ir hasta allá o son muchas llantas las que hay en mi comunidad, el servicio de recolección pasa a hasta el rincón más lejano de Mexicali, se cobran 40 pesos por pieza, un costo simbólico por la vuelta, el trabajo del chófer y demás”.
¿Qué puedo hacer como ciudadano?
Para evitar que las llantas terminen en lotes baldíos por doquier, CRIL ofrece diversas opciones para la población.
En llanteras: Al cambiar neumáticos, se recomienda exigir el manifiesto de disposición actualizado. Esto garantiza que la llantera realmente entrega los residuos a un centro autorizado.
Entrega directa: Los ciudadanos pueden acudir a las instalaciones de CRIL en la Carretera Mexicali-San Felipe, Kilómetro 21 y entregar directamente, con un costo de recuperación de 20 pesos por pieza.
Recolección a domicilio: Para quienes no pueden trasladarse o tienen grandes acumulaciones en su comunidad, cuentan con un servicio de recolección en cualquier punto de Mexicali por un costo de 40 pesos por pieza.
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