ENSENADA.— Frente al aumento de los incendios forestales, las sequías prolongadas y la pérdida de biodiversidad, la Universidad Autónoma de Baja California (UABC) desarrolla un banco de germoplasma para preservar semillas de especies nativas y fortalecer la restauración de los ecosistemas de la entidad.

El proyecto, encabezado por el investigador de la Facultad de Ciencias Marinas, Hiram Rivera Huerta, busca crear una reserva estratégica de semillas y producir plantas nativas que puedan utilizarse en programas de reforestación y recuperación ambiental, con el objetivo de mejorar la capacidad de adaptación de Baja California ante los efectos del cambio climático.

De acuerdo con el especialista, la recuperación de los ecosistemas requiere una intervención planificada y el trabajo conjunto entre instituciones, comunidades y especialistas.

“Los ecosistemas necesitan nuestra ayuda; desde la semilla hasta convertirse en bosque, chaparral o matorral, la recuperación no ocurre por sí sola. Se requiere de una gestión compartida en acción con diferentes actores”, señaló Rivera Huerta.

Una respuesta a una crisis ambiental

La iniciativa surge en un contexto en el que Baja California enfrenta condiciones cada vez más adversas para la conservación de sus ecosistemas.

Los incendios forestales, las altas temperaturas, las sequías, las plagas y la sobreexplotación de especies silvestres representan una amenaza constante para el patrimonio natural del estado, que forma parte del denominado mediterráneo californiano, considerado uno de los corredores biológicos con mayor diversidad del planeta y hogar de numerosas especies endémicas.

A ello se suma un dato que preocupa a los especialistas: el 98 por ciento de los incendios forestales registrados en Baja California son ocasionados por actividades humanas.

Esta situación dificulta la recuperación natural de los ecosistemas, cuyos procesos de regeneración pueden tardar desde 15 hasta 100 años, dependiendo del tipo de vegetación afectada.

“Ninguna especie puede soportar que cada año sobreviva a un incendio, sane sus heridas y continúe su crecimiento y reproducción. El gasto energético para recuperarse compromete su supervivencia cuando las lluvias son insuficientes”, explicó el investigador.

Conservación desde la semilla

En su primera etapa, el banco de germoplasma concentra esfuerzos en el resguardo de semillas de especies leñosas características de Baja California, entre ellas:

  • Encinos.
  • Pinos.
  • Álamos.
  • Alisos.
  • Mezquites.

También contempla especies aromáticas de alto valor ecológico y cultural, como:

  • Jojoba.
  • Salvia.

Muchas de estas plantas forman parte de prácticas tradicionales de comunidades originarias y poseen usos medicinales, ceremoniales y artesanales.

Las semillas son almacenadas bajo condiciones controladas de temperatura y humedad para conservar su viabilidad durante largos periodos. Paralelamente, el proyecto impulsa la producción anticipada de plantas que podrán utilizarse en programas de restauración después de incendios forestales o temporadas de sequía.

Un escenario climático cada vez más complejo

Uno de los factores que impulsan este proyecto son las proyecciones climáticas para la región Tijuana-San Diego, donde se estima una reducción de hasta 80 por ciento en las precipitaciones, acompañada de un incremento sostenido en la temperatura.

Para un estado donde la disponibilidad de agua ya representa uno de los principales desafíos ambientales, este panorama incrementa la vulnerabilidad tanto de los ecosistemas como de las comunidades que dependen de ellos.

Participación comunitaria

Además de su componente científico, la iniciativa incorpora una importante estrategia de participación social.

Actualmente trabaja con los ejidos:

  • Adolfo Ruiz Cortines.
  • Ajusco.
  • Emiliano Zapata.

También participan estudiantes universitarios mediante programas de Servicio Social Profesional.

El proyecto cuenta con la colaboración de la Comisión Nacional Forestal (Conafor), el Global Conservation Consortium for Oak (GCCO), viveristas e instituciones dedicadas a la conservación forestal.

Un modelo con potencial para replicarse

La UABC considera que este banco de germoplasma no solo permitirá conservar especies nativas y acelerar la restauración de áreas degradadas, sino también generar oportunidades económicas para viveros y comunidades rurales, además de fortalecer la protección del patrimonio natural de Baja California.

El modelo podría implementarse en otras regiones con características ambientales similares y representa un ejemplo de cómo la investigación universitaria puede traducirse en soluciones prácticas para enfrentar los efectos del cambio climático.

Facebook Comments

Comentarios

comentarios

GRACIAS A TU DONATIVO PODERMX SIGUE SIRVIENDO A LA COMUNIDAD.