El perro ancestral de México, considerado sagrado por los mexicas, fue reconocido como símbolo de historia, espiritualidad e identidad nacional.
CIUDAD DE MÉXICO.- Por primera vez en México se celebró el Día Nacional del Xoloitzcuintle, una fecha dedicada a una de las razas caninas más antiguas del país y que forma parte del patrimonio cultural e histórico de México.
La ceremonia se realizó en la Cámara de Diputados y fue encabezada por Juan Carlos Hank Krauss, quien destacó el significado del Xoloitzcuintle como un símbolo vivo de la historia, espiritualidad e identidad de los mexicanos.

De acuerdo con la tradición mexica, estos perros tenían un carácter sagrado y se les atribuía la función de acompañar y guiar las almas de los difuntos en su camino hacia el Mictlán, el lugar destinado a los muertos dentro de la cosmovisión prehispánica.
Durante su intervención, Hank Krauss destacó el trabajo que desde hace años realiza la familia Hank para preservar las razas mexicanas de perros, entre ellas el Xoloitzcuintle, a través de un criadero que ha sido hogar de cientos de ejemplares.
El también promotor de la conservación de esta raza resaltó que una de sus características más reconocibles es su piel oscura y la ausencia de pelo, una apariencia que, dijo, no necesita adornos para conservar el carácter sagrado que le atribuyen sus raíces.
“Así como el Xoloitzcuintle guía el destino de cada alma, cada uno de nosotros tiene la fuerza para decidir su propio destino, y con él, el de esta nación”, señaló.

Hank Krauss sostuvo que la importancia del Xoloitzcuintle va más allá de su apariencia física y se encuentra en valores como la lealtad, la memoria y la permanencia, cualidades que han permitido que esta raza sobreviva a lo largo de los siglos.
“El Xoloitzcuintle es la metáfora más antigua y honesta de lo que representamos como un pueblo que ha aprendido a encontrar la fuerza en lo impalpable, pero que es parte de nuestra esencia que nos guía incluso en medio de la oscuridad”, afirmó.
En la ceremonia también estuvo presente el MVZ Ricardo Forastieri González, director del criadero Caliente, dedicado a la preservación, reproducción y cuidado del Xoloitzcuintle.
La celebración busca colocar nuevamente en el centro de la conversación a una raza que, más allá de su particular apariencia, representa una parte de la memoria prehispánica y de la identidad cultural de México.


















