MEXICALI. La diputada federal por Baja California, Eva María Vásquez Hernández (PAN), acusó que el incremento en gravámenes a productos de consumo popular no responde a una estrategia de salud pública, sino a una lógica recaudatoria que, según dijo, castiga a las familias de menores ingresos mientras se desvían recursos hacia fines electorales.
Lo anterior, ante la discusión en la Cámara de Diputados sobre la Ley del Impuesto Especial sobre Producción y Servicios. En ese sentido, la legisladora denunció que el presupuesto de la Secretaría de Salud pasó de 193 mil millones de pesos en 2022 a apenas 59 mil millones proyectados para 2026, lo que representa una reducción de más de 127 mil millones. Esta caída presupuestal, afirmó, ha tenido como consecuencia la desaparición o absorción burocrática de programas clave para atender obesidad, diabetes y VIH.
“Estos impuestos no promueven la salud, solo encarecen la vida diaria. Una madre que manda leche saborizada al lunch no lo hace por ignorancia, sino porque el agua potable no es accesible”, señaló Vásquez Hernández, al tiempo que propuso eliminar el IVA al agua como medida efectiva para incentivar el consumo saludable.
La diputada también criticó el desvío de más de 5 mil millones de pesos desde instituciones como el IMSS, ISSSTE y la Secretaría de Salud hacia programas como Salud Casa por Casa, operado por los llamados “servidores de la nación”, a los que calificó como estructuras clientelares.
En su intervención, subrayó que los impuestos al consumo afectan de forma desproporcionada a los sectores más vulnerables. “Una familia rica y una pobre pagan lo mismo por un refresco, pero para una es irrelevante y para la otra puede significar no comer”, dijo.


















