Sin avances la investigación del asesinato de Santiago Barroso

La Fiscalía General de Justicia del Estado (FGJE) de Sonora aún no tiene definida una línea fuerte de investigación sobre el homicidio del periodista Santiago Barroso Alfaro, registrado la noche de este viernes en San Luis Río Colorado, Sonora. A 24 horas de los hechos no se ha reportado la detención de ninguna persona relacionada con el crimen.

Esta noche, mientras decenas de personas, entre familiares, amigos, colegas y alumnos, acuden a los velatorios del DIF, en avenida Kino entre Segunda y Tercera, la Fiscalía estatal daba a conocer que se mantiene abiertas varias líneas de investigación, para esclarecer la agresión de la cual fue víctima el comunicador y docente.

“Desde el momento que se tuvo conocimiento del hecho, se indaga el entorno más cercano y familiar, así como su ámbito laboral, tanto docente, periodístico como publicitario”, informó la dependencia.

La versión oficial precisa que el mismo Barroso Alfaro fue quien llamó al número de emergencias 911 luego de recibir los balazos al abrir la puerta de su domicilio, donde fue atacado a eso de las 21:20 horas.

Aún con vida fue llevado en ambulancia al área de urgencias de la clínica 12 del IMSS, ahí mismo en San Luis, donde a las 23:00 horas fue declarado muerto por médicos del lugar.

La Fiscalía del Gobierno de Sonora afirma que a través de elementos de la Secretaría de Seguridad Pública, se le otorga protección a la familia del periodista, atención y acompañamiento psicológico con especialistas del Centro de Atención a Víctimas del Delito (Cavid), de la Fiscalía General de Justicia, aunque ayer sólo un par de agentes preventivos estaban a la vista durante el funeral.

”Se trabaja en todas las líneas de investigación para esclarecer los hechos y dar con el o los probables responsables de la agresión, realizando hasta el momento entrevistas a diversas personas del ámbito del periodista”, concluye el mensaje de la FGJE.

Despiden al periodista, maestro y amigo

La capilla de velación del DIF fue insuficiente para alojar a quienes desde la tarde del viernes acudieron a dar el último adiós a Santiago Barroso Alfaro, a darle el pésame a su familia y acompañarlos en su pesar.

Junto al ataúd rodeado de arreglos florales, fue colocada su fotografía, la misma que hoy le ha dado la vuelta al mundo acompañando la noticia de su muerte. La misma fotografía que anunciaba su noticiero radiofónico matutino.

Adentro, en voz baja, y afuera en la banqueta frente a los velatorios, no hay otro tema de conversación que no sea la vida y trayectoria de Santiago.

Un grupo de colegas montan una guardia en su honor. Mencionan su nombre y gritan “¡Presente!”, exclamación impregnada de tristeza e impotencia, de muchas preguntas y casi ninguna respuesta.

”Ya no tendré a quién oír cada día”, lamenta Lupita, su madre, mientras mira hacia donde están los restos de su hijo, el más pequeño. Recuerda la ilusión en el rostro de Santiago por estudiar lo que se volvió su pasión, los esfuerzos que hubo que hacer por que saliera adelante y el júbilo de todos al ver su primer nota publicada en el periódico.

Pide justicia, que alguien le diga quién fue y por qué lo hizo. No solo ella; es una exigencia generalizada.

Este lunes a las 11:00 horas los reporteros de Mexicali también lo exigirán con una manifestación para llamar al gobierno a hacer su trabajo y resolver este atentado que ha sacudido al gremio.

Afuera, San Luis sigue su vida normal, no hay operativos visibles ni retenes instalados. Tres patrullas de la Policía Federal se estacionan en la caseta de acceso desde Mexicali y minutos más tarde se van. La fiesta en la Obregón apenas está por comenzar, mientras que los ojos del mundo preocupados por la inseguridad que amenaza el ejercicio periodístico y la impunidad que rodea a los atentados ya cometidos, no duerme esta noche exigiendo justicia.

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