MEXICALI. Integrantes de los colectivos CESODI y Desertik’s acudieron al Congreso de Baja California para solicitar que el 11 de mayo sea reconocido oficialmente como el Día de la Lucha contra la Violencia Vicaria, una iniciativa que busca visibilizar y combatir esta forma de agresión que afecta a mujeres en la región.
Fernanda Olguín, integrante de Desertik’s, denunció que, aunque la violencia vicaria fue tipificada como delito dentro de la violencia familiar, a la fecha no existe ninguna sentencia condenatoria, evidenciando falta de aplicación de la ley y barreras en el acceso a la justicia para las víctimas.
Según Olguín, la situación se agrava debido a la ignorancia dentro del sistema judicial, donde el personal no está capacitado para integrar correctamente las carpetas de investigación, lo que muchas veces desmotiva a las víctimas a continuar con sus denuncias.
Además, destacó que no hay estadísticas oficiales sobre la violencia vicaria, ya que actualmente se clasifica dentro de la violencia familiar, lo que limita la posibilidad de analizar su impacto de manera específica.
Olguín también criticó el retraso en una reunión entre los colectivos y los legisladores, asegurando que este diálogo es urgente para garantizar sentencias justas en los casos de violencia vicaria.
Desde agosto de 2024, Desertik’s ha asesorado 54 casos, de los cuales 11 fueron atendidos directamente por la organización y en cinco de ellos, lograron recuperar a los niños para que vivieran con sus madres.
“Este 10 de mayo no hay nada que celebrar, porque muchas madres siguen sin poder estar con sus hijos, al estar atrapadas en procesos judiciales prolongados. La violencia sigue escalando”, declaró la activista.
La violencia vicaria es una forma de agresión en la que los hijos son utilizados como herramienta de daño contra las madres, profundizando el impacto psicológico y legal en quienes la padecen.
















