MEXICALI. Mientras miles de familias en Baja California enfrentan gastos cada vez más pesados, el gobierno estatal presentó su oferta cultural y turística para esta Semana Santa, con eventos, festivales y promociones que, en los hechos, no todos podrán aprovechar.
Durante su conferencia, la gobernadora Marina del Pilar Ávila Olmeda destacó una agenda con actividades en distintos municipios, enfocadas —dijo— en el disfrute familiar y el aprovechamiento de espacios públicos rehabilitados.
En Mexicali, por ejemplo, se anunció música y espectáculos el 5 de abril en el Parque Laguna, así como eventos en el Centro Histórico los días 4 y 5. En Tijuana y Ensenada también habrá conciertos, encuentros culturales y actividades infantiles en parques, bibliotecas y espacios públicos durante jueves y viernes santo.
El mensaje oficial habla de cultura, recreación y convivencia. Pero en la realidad, muchas familias siguen haciendo cuentas antes de salir de casa.
Porque aunque los eventos puedan ser gratuitos, el contexto pesa: gasolina, alimentos, transporte y servicios básicos han encarecido el día a día, limitando el acceso real al esparcimiento.
En paralelo, el gobierno resaltó logros turísticos, como los reconocimientos obtenidos por Baja California en los Reader Awards de la revista Food and Travel, donde fue nombrado Mejor Destino Gastronómico de México, además del premio al restaurante Lunario, en Ensenada, como el Mejor Restaurante Sustentable.
También se promovieron próximos eventos como el Festival de las Conchas y el Vino Nuevo el 19 de abril, y la Regata del 24 al 26 del mismo mes, además de cifras positivas en turismo deportivo, como la carrera San Felipe 250, que según autoridades generó alta ocupación hotelera y una derrama económica importante.
Sin embargo, el contraste es evidente.
Mientras se presume la llegada de visitantes y el posicionamiento internacional del estado, para muchos bajacalifornianos el turismo sigue siendo algo que se observa más que se vive.
Como alternativa, se impulsa la tarjeta digital “Sé Turista en tu Baja California”, que ofrece descuentos en hoteles, restaurantes y comercios. Aun así, el ahorro sigue dependiendo de tener dinero disponible.
La apuesta institucional es clara: promover el estado hacia dentro y hacia fuera.
La duda, como cada periodo vacacional, también lo es:
¿alcanza realmente para que todas las familias puedan disfrutarlo?
















