MEXICALI. Después de años de circular entre baches, parches y pavimento que no aguanta ni un verano cachanilla, el Gobierno del Estado y el Ayuntamiento de Mexicali anunciaron un ambicioso programa de pavimentación que, aseguran, podría cambiar el rostro de la ciudad en cuestión de meses.
La gobernadora Marina del Pilar Ávila Olmeda, acompañada por la alcaldesa Norma Bustamante y el secretario de Infraestructura, Arturo Espinoza Jaramillo, presentó el programa “Calles Seguras, Familias Seguras”, que contempla una inversión conjunta de 756 millones de pesos en una primera etapa. De acuerdo con lo expuesto, se intervendrán más de 1 millón de metros cuadrados, es decir, más de 100 kilómetros de vialidades entre la ciudad y el Valle de Mexicali.
Pavimentación millonaria; la duda es si ahora sí nos durará
El secretario ha estimado que entre el 20 y el 25% de las calles de Mexicali podrían ser rehabilitadas en unos cuantos meses. La cifra suena optimista en una ciudad donde el deterioro del pavimento es un problema crónico y visible prácticamente en todas las colonias. Para dimensionar el reto: hablar de una cuarta parte de las calles implica impactar cientos de vialidades en un periodo muy corto, algo que pocas administraciones han logrado en el pasado.
El plan incluye bacheo, aplicación de microcarpeta y rehabilitación de tramos completos, así como trabajos en el acceso a la autopista Centinela–La Rumorosa y en distintas zonas del Valle, como los ejidos Guanajuato, Michoacán de Ocampo y Hermosillo, además de colonias como La Ladrillera, Chiapas I y Veracruz. También se anunció la intervención de 100 mil metros cuadrados en carreteras del Valle mediante reciclado asfáltico.
Inversión histórica para pavimentar Mexicali
En términos financieros, 756 millones de pesos representan una de las apuestas más fuertes en infraestructura vial reciente para la capital. Para comparar: es un monto que equivale a construir varias preparatorias nuevas o a financiar durante meses la operación de programas completos en materia de salud o seguridad pública a nivel municipal. La pregunta que muchos ciudadanos se hacen no es solo cuánto se invertirá, sino si el resultado será duradero y medible.
Las autoridades aseguran que el material será de mejor calidad y que los trabajos estarán garantizados. Para una ciudad que cada temporada de calor ve reaparecer los mismos baches, la verdadera prueba no estará en el arranque del programa ni en las cifras anunciadas, sino en la resistencia del pavimento cuando el termómetro vuelva a rebasar los 45 grados.
Por lo pronto, el anuncio genera expectativa y también escepticismo. Mexicali necesita calles transitables y seguras, pero sobre todo necesita obras que duren. Los próximos meses dirán si esta inversión histórica logra realmente cambiar la experiencia diaria de miles de automovilistas, transportistas y familias que todos los días enfrentan el deterioro del asfalto.



















