MEXICALI. La implementación del protocolo para el uso de cámaras corporales para los agentes de la policía municipal de Mexicali es cuestionable por su falta de legitimidad normativa y ausencia de controles institucionales denunció el regidor panista Manuel Rudecindo García.
Dijo que el documento fue presentado sin pasar por comisiones ni ser aprobado por el Cabildo, lo que vulnera los principios de legalidad y transparencia en el diseño de políticas públicas.
“Es falso que el protocolo esté vigente. No hay sistema, no hay luz institucional. Se trata de una decisión opaca que no ha sido sometida al escrutinio del órgano colegiado”, señaló el edil, quien recordó que apoyó la compra del equipo en su momento, pero exige que su uso esté regulado por un reglamento formal y no por criterios discrecionales.
Según García, el documento permite que funcionarios como el síndico o el director de la policía modifiquen aspectos clave como el tiempo de resguardo de las grabaciones o las sanciones por mal uso del equipo, sin consulta ni aprobación del Cabildo. “No hay garantías para el ciudadano. El protocolo no establece consecuencias claras para los agentes que apaguen o manipulen las cámaras”, advirtió.
El regidor también cuestionó que el anuncio haya sido realizado por el síndico Óscar Vega Marín, quien no tiene atribuciones para presentar protocolos operativos. “No entiendo a quién se quiere proteger. El protocolo debe blindar al ciudadano, no al funcionario”, expresó.
García anunció que continuará impulsando que el protocolo sea discutido y aprobado por el Cabildo, con el objetivo de convertirlo en un reglamento con fuerza normativa, sanciones claras y mecanismos de supervisión ciudadana.


















