MEXICALI.- El grupo parlamentario de Morena impulsa un proyecto de ley sobre el Derecho de las Audiencias que busca garantizar que la información que reciben los ciudadanos a través de radio y televisión sea veraz y verificada, además de establecer una distinción clara entre noticias, opiniones y publicidad.
De acuerdo con la información difundida por la diputada Nancy Sánchez, actualmente se desarrolla una etapa de consulta de los lineamientos con concesionarios de radio y televisión, con el propósito de construir junto con ellos un esquema de autorregulación que permita definir y fortalecer los derechos de las audiencias.
La propuesta contempla que quienes escuchan radio o ven televisión, tanto en señal abierta como de paga, cuenten con garantías para acceder a contenidos responsables y de calidad, además de mecanismos para expresar comentarios, sugerencias e inconformidades cuando consideren que sus derechos fueron afectados.
Uno de los principales puntos de la iniciativa es que cada concesionario deberá establecer una Defensoría de las Audiencias, encargada de recibir y atender las quejas, sugerencias y comentarios del público sobre los contenidos que transmite.
La persona que ocupe esta función deberá actuar con independencia e imparcialidad, analizar las inconformidades y, cuando corresponda, emitir recomendaciones encaminadas a mejorar la programación.
Tres obligaciones para los concesionarios
El proyecto plantea tres puntos fundamentales que deberá cumplir cada concesionario de radio y televisión:
- Publicar su Código de Ética.
- Nombrar a la persona titular de la Defensoría de las Audiencias.
- Contar con un mecanismo accesible para recibir y atender las quejas del público.
El cumplimiento de estas obligaciones sería verificado por las autoridades competentes, entre ellas la Comisión Reguladora de Telecomunicaciones (CRT).
La diputada Nancy Sánchez llamó finalmente a los ciudadanos a informarse, participar y hacer escuchar su opinión sobre esta iniciativa, que se encuentra en proceso de consulta con los concesionarios.
La propuesta busca colocar a las audiencias en el centro de la discusión sobre los contenidos que reciben a través de los medios electrónicos y abrir canales formales para que puedan expresar sus inconformidades y participar en la mejora de la programación.


















