MEXICALI. El Gobierno de Baja California aseguró haber destrabado —al menos en papel— el proceso para el pago de incentivos a productores de trigo del Valle de Mexicali, tras firmar una minuta con representantes del sector agrícola y autoridades federales.
El acuerdo, presentado como un avance por la administración estatal, llega después de semanas de presión y de reclamos por parte de quienes siguen esperando claridad y resultados concretos.
La gobernadora Marina del Pilar Ávila Olmeda encabezó la reunión junto con funcionarios federales y estatales. Según la versión oficial, el documento busca “habilitar el proceso” para que los apoyos finalmente fluyan, y se enmarca dentro de las políticas impulsadas por la presidenta Claudia Sheinbaum. Sin embargo, productores consultados en días previos han señalado que lo urgente no es más diálogo, sino que el dinero llegue.




De acuerdo con lo firmado, la mecánica para el pago de incentivos aplicará a productores con superficies de hasta 50 hectáreas y hasta 140 toneladas, lo que —según el gobierno— cubriría alrededor del 85% del padrón estatal. La operación se realizará bajo el esquema de precios de garantía vigente.
Las autoridades aseguraron que, en un plazo menor a diez días, se publicará la “Mecánica Operativa para el Otorgamiento de Incentivos al Trigo Panificable” correspondiente a los ciclos Primavera–Verano dos mil veinticuatro y Otoño–Invierno dos mil veinticuatro–dos mil veinticinco. No obstante, este mismo anuncio se ha repetido en distintos momentos del año, sin que los productores hayan visto avances reales.
Mientras el Gobierno del Estado insiste en que mantiene comunicación directa con el sector y que trabaja para “garantizar certeza”, en el Valle de Mexicali la exigencia es otra: resultados tangibles. Los agricultores siguen a la espera de que los incentivos, prometidos desde hace meses, finalmente se conviertan en pagos efectivos.



















