MEXICALI. La salida de Rafael Orozco Vargas como Fiscal Central del Estado, anunciada bajo el argumento de “motivos personales”, ocurre en un momento especialmente delicado para la Fiscalía General del Estado (FGE) de Baja California. Aunque el comunicado oficial habla de una separación en buenos términos, la renuncia coincide con operativos recientes que han generado señalamientos por presuntas irregularidades y abusos de autoridad.
Orozco asumió el cargo en febrero de 2022, con una trayectoria de más de 15 años en litigación penal, amparo y funciones clave dentro del Ministerio Público. La FGE no detalló los motivos específicos de su salida ni informó sobre quién lo relevará en el cargo.
Días antes de su renuncia, la Fuerza Estatal de Seguridad Ciudadana (FESC) realizó cateos en fraccionamientos exclusivos como Balboa y Montecarlo, donde se reportó el hallazgo de drogas. La intervención habría sido motivada por una denuncia por violencia familiar, aunque derivó en señalamientos por presuntas violaciones a protocolos judiciales.
















