CENTRO: A dos años de la rebelión

Hace dos años, cuando la gente en Mexicali se levantó de su sillón y dejó su teléfono celular para protestar de verdad, tomando las calles y la plaza pública en protesta a los incrementos en todo y a exigir la renuncia del todavía gobernador Francisco ‘Kiko’ Vega de Lamadrid, nadie en el tercer piso entendió lo que la gente les quería decir.

La primer reacción fue de espasmo, de inamovilidad. No hubo una reacción ni discurso ni línea a difundir desde el costosísimo y aparatoso equipo de Comunicación Social que está al servicio del Poder Ejecutivo estatal.

Hace dos años, los medios de comunicación fueron rebasados ¡…qué digo rebasados! La gente fue una gigantesca ola que los aplastó. La gente se hizo a sí misma su propio medio de comunicación. De ahí que medios como el nuestro, PoderMX, tomó esa ola y la surfeó. Gracias que nuestra filosofía es y será ponernos de lado de la gente, es porque seguimos aquí…pero esa es otra historia.

Hace dos años el Gobernador y su equipo debió escuchar lo que el pueblo (incluyendo a aquellos que votaron por él e incluso sus propios trabajadores) le gritaban, pero no lo hicieron. Decidieron salir corriendo por una puerta alterna, subir a una camioneta a toda prisa y escapar, como ladrones en medio de una turba enardecida.

La segunda reacción fue distribuir entre los “aliados” esta línea discursiva: “este movimiento es político, está operado por la oposición…ya verán que cuando pasen las elecciones nadie se acordará de esto…”, pero no hicieron caso al verdadero reclamo.

Hoy como entonces, la gente está exigiendo dos cosas: transparencia y rendición de cuentas, pero a cambio ha habido discursos políticos y demagogos, culpando al primer fantasma que se atraviesa, y cerrando canales de comunicación que realmente nunca estuvieron abiertos. Y no quisiera que usted, amiga y amigo lector, piense que quienes trabajan en Comunicación Social del Gobierno del Estado son unos ineptos o que están ahí por ser amigos de tal o cual; no, ¡para nada! El problema es que todas las soluciones que en su momento plantearon para salir de la crisis, fueron desdeñadas por los que están sentados en las sillas más caras (para que los ubique, son aquellos que se sientan en la mesa que en la posada dirigen el brindis, pagan el mariachi, los tragos y el after), y esos mismos decidieron la salida que ellos creyeron la más conveniente, que todo indica que al final del día no lo fue.

Eso, queridos amigos y amigas del Gobierno del Estado, la gente lo nota y como prueba está el ambiente que hoy de nuevo se vive no nada más en Mexicali, sino en todo Baja California, y que hoy ademas se divulga desde la más importante tribuna del país. ¿Cuál es la respuesta? a ver si me puedo dar a entender:

A los trabajadores del Congreso no les han pagado porque tuvieron que sacar de ahí para pagarle a los del Cecyte

…a los del Cecyte no les han pagado porque tuvieron que sacar de ahí para pagarle a los del Cobach

…a los del Cobach no les han pagado porque tuvieron que sacar de ahí para pagarle a los de la Junta de Conciliación

…a los de la Junta de Conciliación no les han pagado porque tuvieron que sacar de ahí para pagarle a los de la PGJE

…pero a los de la PGJE no les han pagado porque tuvieron que sacar de ahí para pagarle a los de la SSPE

…pero a los de la SSPE no les han pagado porque tuvieron que sacar de ahí para pagarle a los maestros

…peeero a los maestros no les han pagado porque obvio, tenían que pagarle primero a los jubilados

…y a los jubilados no les han pagado porque tenían que pagarle a los del Poder Judicial

…pero a los del Poder Judicial no les pagaron porque, ni modo que no le pagaran a los de Derechos Humanos

…pero a Derechos Humanos no les pudieron pagar porque tuvieron que sacar de ahí para pagar las becas

¡…pero no ha habido dinero para pagar las becas porque pues ni modo que no les paguen en el Congreso…!

¿Y cuál es la solución según el Ejecutivo? ¡Que la federación mande recursos extraordinarios para pagar compromisos ordinarios del Estado!

Todos estamos sintiendo esta crisis, esta poca circulación, los empresarios, los comerciantes, los industriales, los maestros, los trabajadores de confianza y los policías, poco a poco el Gobernador se está quedando solo y sus colaboradores y compañeros del partido se van deslindando.

Hace cinco años se acercó a mí un Francisco Vega de Lamadrid muy animado, a días de haber tomado protesta como Gobernador de Baja California, para preguntarme cómo había visto el evento de entrega de patrullas a la Policía Ministerial. “Que no sea el último -le dije- siga pendiente de sus policías, porque ellos ya no les creen a ustedes; se sienten usados y al final son la parte más delgada por donde el hilo se rompe”. El Gobernador sin soltarme del hombro me aseguró que estaría muy preocupado por sus policías, como lo hizo cuando fue alcalde de Tijuana…pero esto no sucedió. Esa fue la única vez en la que pude hablar con él sin que fuera en medio de una atropellada rueda de prensa. ¡Qué tiempos!

En dos años un árbol ya da sombra y frutos. Hoy, a dos años del descontento y la rebelión que germinó en Mexicali y hoy se extiende por todo Baja California, la solución no es tan sencilla y cada vez parece menos irreal que el Gobernador pida licencia para separarse de su cargo.

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